Las ayudas para la marcha son dispositivos ortopédicos que buscan un apoyo suplementario del cuerpo al suelo mientras la persona camina. Cierto es que su utilización no siempre atiende a una necesidad terapéutica, a veces se utilizan por estética, en concreto los bastones, no obstante conviene conocer algo más a cerca de ellos para que de esta manera escojamos siempre lo más indicado a nuestras necesidades.
- Mejorar el equilibrio
- Ayudar el desplazamiento del cuerpo hacia delante, facilitando el impulso de una o las dos piernas
- Conseguir una marcha con menor gasto energético
- Cooperar a la realización de una marcha correcta

a.- Empuñadura o parte proximal. Sirve para coger el bastón. Debe permitir un agarre fácil y correcto. Las hay de varias formas, pero las más comunes son curvadas o en T. Una empuñadura curvada no asegura un buen equilibrio, ya que la fuerza que ejerce la persona sobre la empuñadura no recaerá sobre la caña (b), sino fuera de ella. Por lo tanto recomendamos empuñaduras en T.
b.- Caña o segmento central vertical del bastón
c.- Contera o parte distal. Generalmente de caucho, son anchas y cóncavas, para permitir una buena fijación al suelo. Las conteras pequeñas, duras y convexas resbalan y son peligrosas.
¿Qué tipo de empuñadura debo adquirir?

Como se ha comentado en la descripción de un bastón estándar, existen muchos tipos: La curvada (a), no se recomienda salvo que el fin del bastón sea únicamente estético. Siempre se debe tender a una empuñadura en T (b, c, d). En algunos casos, existen unas depresiones para facilitar la presa de los dedos (c). En ciertas patologías, es aconsejable colocar un tope anterior (d).
¿Qué longitud debe tener un bastón? 
Una correcta longitud de la caña va a determinar que el bastón sea realmente útil. Debemos regular la longitud de ésta de tal manera que la empuñadura quede situada 5 cm por debajo de el hueso anterior de la cadera. Un bastón demasiado largo o demasiado corto influirá desfavorablemente en la marcha.
El único caso en el que el bastón debe superar esta altura discretamente, es cuando la marcha de la persona sea pendular u oscilante.
IMPORTANTE: ASEGURESE DE QUE EL BASTÓN QUE ADQUIERE ES REGULABLE EN ALTURA O BIEN QUE EN LA
ORTOPEDIA SE LO CORTAN A LA MEDIDA QUE UD. NECESITA.
La empuñadura se debe situar 5 cm. por debajo del hueso que nos tocamos de la cadera en la parte anterior, hacia el lateral.
El bastón se coloca en el brazo contrario a la pierna de la lesión, salvo que existan patologías en ese brazo que impidan esta colocación. De esta manera no se modifican los movimientos que nuestro cuerpo realiza de manera automática al caminar; cuando andamos, nuestros brazos se mueven involuntariamente, adelantándose cada vez que lo hace la pierna contraria. Si situamos un bastón en el mismo lado de la pierna lesionada, no se aprovecharían los movimientos automáticos de nuestro cuerpo y sería más difícil utilizar el bastón como apoyo.
Uso de 2 bastones y apoyo de un sólo pies
Se colocan los dos bastones por delante del cuerpo y se adelanta la pierna sana por delante de éstos.
Uso de dos bastones y apoyo de dos pies

Cada bastón se moverá a la par con su pierna correspondiente, de manera que se va girando el cuerpo ligeramente con cada movimiento.