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Pensamiento

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Información general

pensando
El pensamiento es una función psíquica de compleja conceptualización. Esta dificultad se basa en su difÍcil separación de otras funciones como la inteligencia, las actividades intuitivas o imaginativas o el mismo lenguaje.
El pensamiento se presenta como una función asociativa de diferentes aspectos psíquicos, que permite la elaboración de conceptos, juicios y consecuentemente crear un modelo de realidad.

Psicopatología del pensamiento

Delirios y experiencias delirantes.

Delirio: el pensamiento delirante, delirio, es una convicción falsa e incorregible a toda argumentación lógica, que se presenta con una total certeza subjetiva y no es influenciable por la experiencia.

Percepción delirante: son percepciones sensoriales auténticas a las que se les atribuye un significado anormal, sin un motivo comprensible racional o emocional, casi siempre son de características autorreferenciales.

Intuición delirante: se trata de una idea súbita, que no surge de una percepción o no se relaciona con alteraciones del pensamiento precedentes.

Tipos de delirio

Delirios de persecución.
Constituye el tipo más frecuente de delirio en el que el enfermo se siente perseguido, acosado, amenazado, por personas o entidades públicas, con el fin de hacerle daño, a él o toda su familia. El paciente puede quejarse del robo del pensamiento, en el sentido más llano de la palabra, que describe con tal corporeidad, que en ocasiones puede parecer una pseudo-alucinación. Otra forma de vivirlo es que le han desposeído de su propia producción mental y que todo es fruto de una inserción del pensamiento por personas o fuerzas externas. Una forma parecida a la descrita es el control del pensamiento, en la que sin ser desposeído de su producción mental, ha perdido la capacidad de poder sobre la misma. Todas estas formas pueden aparecer de forma aislada o asociadas entre sí, y muy frecuentemente a la sensación de difusión del pensamiento, en la que el paciente afirma que sus pensamientos son sonoros o que se difunden, de tal forma que todo el mundo está enterado de sus ideas mas íntimas. Es frecuente que al interrogar al paciente, éste se niegue a contestar, porque queda claro que uno ya está enterado de la respuesta.

Delirio místico.
El paciente se siente encarnado en una figura de la religión o en Dios, o se siente un personaje especialmente elegido para llevar a cabo misiones, que giran alrededor de la salvación del mundo. De la necesidad de su sufrimiento en aras de otras personas, asumiendo las responsabilidades y poderes que dicho personaje posee o le han sido concedidas a él en particular.

Delirio celotípico.
Convicción falsa que deriva de los celos patológicos de que la pareja le es infiel. Es frecuente su presencia en el alcoholismo de larga evolución y en la paranoia.

Delirio erotomaníaco.
Debemos diferenciarlo del delirio celotípico, ya que aquí no se cuestiona la fidelidad de la persona amada, sino que el paciente se siente amado por una persona de alto rango, que debe ocultar su relación por convencionalismos sociales. Es un delirio más frecuente en mujeres y también es conocido por delirio de Clerambault-Kandinsky.

Delirio de culpa.
El paciente se siente culpable e indigno de todos los males que le han acaecido a él, a su familia o a otras personas. Pide muchas veces un castigo y justifica en estas ideas sus ideas de muerte o tentativas de suicidio. Junto con el delirio hipocondríaco y el de ruina, son los temas característicos en las melancolías delirantes

Delirio de ruina.
Los enfermos, refieren estar en un estado de máxima pobreza, carentes de los bienes indispensables para poder vivir, creen que perderán su empleo, les deshauciarán. Creen que como ellos, su familia esta abocada a convertirse en unos vagabundos que morirán de inanición.

Delirio hipocondríaco.
Los enfermos presentan el convencimiento de estar afectos de enfermedades graves e incurables. La elaboración de estos juicios se apoya en interpretaciones cenestopáticas, interpretaciones anómalas de percepción internas y sobre la atención localizada hacia el funcionalismo corporal.

Delirio megalománico o de grandeza.
Se caracteriza por un falso aumento de los valores subjetivos. El enfermo se siente poseedor de fortunas inmensas, de puestos sociales de máxima categoría, con los poderes que todo ello conlleva y dotado en grado máximo de todos los valores positivos. Se observa caractetísticamente en los síndromes maníacos delirantes.
 

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