La olestra se descubrió en los años sesenta. Es una grasa sintética que aporta cero calorías y cero por ciento de
colesterol .
Se caracteriza por poseer una estructura química de azucares y grasas ácidas que no se digieren, ya que no pueden ser absorbidas por nuestro intestino; además, nuestras enzimas no pueden degradarla, con lo que se excreta tal cual se ingiere.
Aporta cero calorías.
No contiene colesterol.
Es muy resistente a altas temperaturas, lo que la hace ideal para frituras industriales.
Es una grasa que no se absorbe en el organismo.
Su uso en la actualidad está sometido a una gran controversia puesto que todavía no se conoce mucho acerca de las repercusiones que para el organismo puede tener a largo plazo. Los alimentos que contengan olestra lo deben indicar en el etiquetado. Estos productos no se comercializan en España.
Altera la absorción de vitaminas, medicamentos y otros nutrientes, ya que forma una especie de película en nuestro intestino, que le impermeabiliza frente a numerosas sustancias.
Debido a que no se absorben correctamente los nutrientes, la concentración en el
intestino de los mismos aumenta considerablemente, esto estimula al peristaltismo intestinal, con lo que se produce una diarrea.
Al existir mayor concentración en el intestino, el organismo reacciona eliminando agua hacia la luz intestinal para intentar "diluirlo"; al no conseguirlo aumenta más aún el volumen y la única forma de eliminarlo es a través de la defecación.
La olestra surgió ante la alta demanda que hoy en día nuestra sociedad exige de productos 'light'. La industria alimentaria destina enormes sumas de dinero a la producción de alimentos con un reducido nivel en grasas. La locura del consumidor por los productos light ha sometido a la industria a determinados cambios que hasta entonces no se planteaban. Ejemplos de ello lo tenemos en el cambio de la fritura por la extrusión, la sustitución de ingredientes por otros de menor contenido graso, la utilización de imitadores de grasa basados en
proteína o en carbohidratos, como es por ejemplo el almidón de maíz, o el almidón de patata, los cuales tienen un menor aporte calórico.