Fumar afecta la neuroquímica del placer y el dolor
Agencias a domingo 03 de diciembre de 2006
Fumar altera la química del cerebro asociada al placer y el dolor, según halla un estudio alemán.
Los investigadores usaron espectroscopia de protones por resonancia magnética (MRS, por sus siglas en inglés) para examinar el cerebro de 21 hombres y 22 mujeres, entre los 51 y 59 años, dos semanas después de que empezaron un programa para dejar fumar y de nuevo otros seis meses más tarde. En el estudio también participaron 35 personas que no eran fumadores.
La MRS de protones mide el metabolismo cerebral a nivel celular y ofrece datos detallados sobre la química del cerebro.
Los investigadores hallaron que dos semanas después de dejar de fumar, los ex fumadores mostraron concentraciones significativamente bajas del aminoácido N-acetilaspartato (NAA) en la corteza cingulada anterior (CCA), la región del cerebro que procesa el placer y el dolor.
Estos niveles reducidos del NAA eran evidentes independientemente de si el ex fumador usaba o no un parche de nicotina. El estudio también halló que el nivel de reducción estaba asociado con el historial de tabaquismo de la persona. Mientras mayor era el número de años paquete (un paquete de cigarrillos al día durante un año equivale a un año paquete) de la persona, menores eran los niveles de NAA.
Investigaciones previas habían notado niveles reducidos de NAA en personas con diferentes tipos de trastornos psiquiátricos y del estado de ánimo, tales como el trastorno bipolar, esquizofrenia y demencia, y en las personas con problemas de abuso de sustancias, sobre todo con dependencia del alcohol.
Hay una buena noticia para los fumadores: el estudio halló que dejar de fumar hizo que la química cerebral volviera a su normalidad. A los seis meses de seguimiento, los niveles de NAA y otros metabolitos cerebrales se habían normalizado en 25 ex fumadores que no tuvieron recaídas.
"Estos hallazgos enfatizan aún más la importancia de dejar de fumar. El grado de reducción del NAA en la CCA depende de la cantidad de tabaco consumida con el tiempo, pero parece normalizarse tras dejar de fumar", afirmó en una declaración preparada el investigador, el Dr. Okan Gur, del departamento de radiología de la Universidad de Bonn.
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