Trasplantes de hígado expuestos a la hepatitis B o C tienen la misma respuesta de supervivencia que el resto, según un estudio
Julia Ruiz a miércoles 25 de mayo de 2005
Una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburg afirma que los pacientes que han recibido hígados de personas que han dado positivo ante el virus de la hepatitis B o C tienen las mis mas tasas de supervivencia que el resto de los pacientes.
Los datos de este estudio se publicaron en la reunión de la Sociedad Americana de Cirujanos de Trasplantes y de la Sociedad Americana de Trasplantes celebrada en Seattle.
Debido a la escasez de órganos se han bajado los criterios sobre donantes para poder hacer menor la escasez de órganos. Por este motivo, los órganos de personas que habían dado positivo en los virus de hepatitis fueron utilizados.
Para esta investigación los datos de los pacientes sometidos a transplante entre los años 1997 y 2004 fueron analizados.
De entre todos los transplantes se hicieron tres grupos: uno de ellos formado por 28 pacientes positivos de Hepatitis B y C; el segundo grupo constituido por 58 pacientes con órganos de donantes que dieron positivos en su exposición al virus de la Hepatitis B; y el tercer grupo compuesto por 34 pacientes que recibieron órganos expuestos al virus de la hepatitis C.
El tratamiento utilizado para la prevención de la infección de la hepatitis B fue globulina inmune y/o lamivudina en el caso de los dos primeros grupos.
A todos los pacientes del estudio se les realizó un seguimiento de dos años y se valoraron todas las diferencias relativas a la edad, el sexo o el riesgo del paciente de morir mientras se encuentra a la espera del transplante, pero en ningún caso hubo diferencias significativas.
Los resultados obtenidos revelaron que el en grupo 1 la supervivencia fue de del 68% y el 64%. En el grupo 2 del 86% y el 76% y en el grupo 3 del 82% y el 76%. En total, de los 86 pacientes solamente cuatro presentaron una recurrencia del virus de la hepatitis B y no se perdió ninguno de los injertos por este motivo.
En el caso de la hepatitis C, murieron 15 de los 62 pacientes que recibieron órganos expuestos al virus de la hepatitis C, dos de las muertes se produjeron por un fallo en el ijerto y otras dos por la hepatitis C.
Para Michael E. de Vera, autor principal del estudio, los resultados indican que los pacientes con hepatitis C con un transplante expuesto al virus tienen la misma recurrencia que si reciben un transplante que no estuvo expuesto al virus. En el caso de la hepatitis B la recurrencia es muy pequeña si se realiza la profilaxis adecuada.
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