Cuando se sufre una descarga eléctrica de alto voltaje, es muy probable que la corriente, a su paso por el organismo, produzca quemaduras y altere el ritmo cardiaco provocando, en ocasiones, una parada cardio-respiratoria.
La corriente arrasa con todo lo que se encuentra a su paso, y los vasos sanguíneos y los nervios son los más afectados.
1.- La corriente eléctrica provoca un orificio de entrada y otro de salida. Este último, por lo general suele ser más grande. La importancia de estas quemaduras estará en función de su localización y de su extensión.
2.- La electricidad puede alterar el ritmo cardiaco. Es muy probable que haya que aplicar maniobras de resucitación cardiopulmonar (R.C.P).
3.- Las personas electrocutadas son susceptibles de padecer algún tipo de
traumatismo y lesiones asociadas, debido a caídas o a lanzamientos provocados por la descarga.
1.- Desconectar la corriente eléctrica
2.- No tocar a la víctima hasta no estar perfectamente aislados con materiales no conductores. Hay que tener cuidado si la persona yace sobre un charco de agua.
3.- Comprobar si la víctima mantiene las constantes vitales de consciencia, respiración y pulso.
4.- Avisar a las asistencias para su evacuación hospitalaria.
5.- Cubrir las zonas afectadas por las quemaduras de entrada y salida, con apósitos estériles.