El ejercicio competitivo sin control puede ser perjudicial para la espalda de los adolescentes
Almudena Cortés, Canal Salud, Madrid a lunes 15 de septiembre de 2003
El ejercicio es necesario para que se produzca un crecimiento óseo adecuado y la columna adquiera su forma definitiva, sin embargo, el entrenamiento excesivamente intenso a edades tempranas o sin el control adecuado puede ocasionar alteraciones en la forma de la columna vertebral así como que ese dolor de espalda se convierta en crónico al ser adulto.
La evidencia científica demuestra que la actividad física es necesaria para la salud de la espalda, ya que fomenta el desarrollo de una musculatura potente, resistente y coordinada, lo que reduce el riesgo de padecer dolor de espalda, pero que la práctica de deportes a nivel competitivo en edades tempranas puede aumentar ese riesgo si ese ejercicio no se supervisa adecuadamente. El hueso inmaduro es más sensible a la carga que el hueso maduro, por lo que un entrenamiento excesivamente intenso puede conllevar alteraciones en la forma de la columna vertebral, especialmente hipercifosis ("chepa") y escoliosis (desviación lateral de la columna).
Antes de cumplir los 16 años de edad el 70 por ciento de los adolescentes ya ha sufrido dolor de espalda, lo que aumenta el riesgo de padecerlo de forma crónica al ser adulto, reduce su actividad diaria y puede afectar a su rendimiento académico. Diferentes estudios han señalado que el deporte con mayor riesgo es la gimnasia rítmica, especialmente cuando el ritmo de entrenamiento es muy intenso. El riesgo sobre la salud de la espalda en otros deportes podría verse influenciado por las características del equipamiento deportivo, pero esto es sólo una teoría, ya que, según el Dr. Francisco Manuel Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, "hasta ahora su efecto no se ha evaluado científicamente con el rigor necesario, lo que sí se ha demostrado es que los elementos cotidianos, como los colchones o los pupitres sí influyen muy marcadamente en la salud de la espalda".
Para prevenir los dolores de espalda entre los escolares, la Fundación Kovacs ha iniciado varias acciones que han coincidido con el inicio del curso académico. Estas actividades se centran en la educación sanitaria y en la difusión de la información necesaria para prevenir esos riesgos. Una forma de reducir esos riesgos es asegurarse de que el entrenamiento se realiza bajo una adecuada supervisión, usando una correcta higiene postural y garantizando el desarrollo de una musculatura potente, resistente, simétrica y coordinada.