En los sanos, el ejercicio es eficaz para disminuir el riesgo de que aparezcan dolores de espalda. También la práctica de algún deporte -y especialmente la natación- es útil para prevenir el dolor de espalda, aunque es conveniente consultar a un médico antes de iniciar cualquier actividad física o deporte.
En quiénes sufren o han sufrido dolor de espalda, un médico debe determinar qué ejercicios específicos se deben hacer, y con qué intensidad y ritmo de progresión.
El ejercicio está contraindicado durante la
crisis aguda de dolor de espalda, pero, cuando el dolor es crónico, es eficaz para evitar la incapacidad y mejorar el grado de movilidad y autonomía.
Además, entre quiénes sufren episodios dolorosos de forma recurrente, hacer ejercicio entre las
crisis es eficaz para reducir su frecuencia y duración.
En esta Web se indican los ejercicios que son eficaces para fomentar la potencia, resistencia o elasticidad de la musculatura implicada en el funcionamiento de la espalda, así como las normas de higiene postural que se deben respetar a la hora de hacer distintos tipos de deporte del modo más seguro y beneficioso para la espalda.