Consiste en aplicar un estímulo sensitivo -habitualmente un pinchazo con una pequeña descarga eléctrica- y recoger la activación del nervio que transmite esa sensación hasta la médula o, incluso, hasta el cerebro.
La AHCPR recomienda el uso de potenciales evocados, además del EMG, para la evaluación de:
- Pacientes con estenosis espinal.
- Pacientes en los que se sospecha una enfermedad de la médula espinal
Al recoger la activación de toda la vía sensitiva, permite detectar eventuales alteraciones de la misma, ya sea en el nervio, la médula o las vías que transmiten la sensación hasta el cerebro.
La prueba puede ser algo dolorosa, aunque habitualmente menos que el EMG.