Hay un ligero riesgo de que, si la
infección no se reconoce y trata suficientemente pronto, pueda extenderse:
- a la corriente sanguínea, produciendo envenenamiento de la sangre (septicemia);
- al útero y las trompas de Falopio, causando esterilidad.
Si tiene una temperatura elevada poco después del parto, el médico sospechará que tiene
fiebre puerperal.
Excluída la posibilidad de cualquier otra
infección productora de la fiebre:
- Le administrarán un antibiótico para evitar que se extienda la infección.