Los viajes en avión pueden ser excitantes, pero también aterradores y dolorosos para los niños pequeños. Los niños son especialmente vulnerables a la sensación de "destaponamiento" de los oídos durante el despegue o el aterrizaje, y a menudo experimentan dolor. Debido a una bolsa de aire en el oído medio que es sensible a los cambios de presión del aire, los cambios de altitud a medida que el avión aterriza o despega pueden provocar malestar en los oídos.
Coma una comida ligera o un pasaboca antes y durante el viaje.
Siéntese en la parte del vehículo que se mueva menos. En un avión, esta zona corresponde a las alas; en los trenes y autobuses, esta zona corresponde a la parte delantera del vehículo; y en un barco o bote, la cubierta es la parte del barco que menos movimiento tiene. Aunque el asiento delantero de un vehículo tiene menos movimiento que el asiento trasero, no es seguro, y los niños deben siempre viajar en el asiento trasero del coche con asientos de seguridad o cinturón de seguridad.
Anime a los niños a dormir durante el viaje.
Dé a sus hijos gafas de sol para reducir la estimulación visual.
Solicite comidas especiales para los niños por adelantado, especialmente si sus hijos son comedores quisquillosos. También lleve sus alimentos y golosinas favoritas, en el caso de que haya escasez de comida. Asegúrese de tener suficiente leche artificial para bebés y alimentos para un período de 24 horas.
Al menos que usted esté seguro que los asientos de seguridad para niños están disponibles en el lugar de destino, lleve consigo el asiento de seguridad para su hijo. A muchos niños también les gusta la seguridad de tener su propio asiento de coche.
Asegúrese de traer juegos, juguetes y libros para mantener a sus niños bastante ocupados. Las maletas con ruedas de los niños les permite a los niños llevar en ellos muchas de sus pertenencias favoritas.
Cuando visitan atracciones grandes, asegúrese de fijar de antemano un lugar de encuentro familiar en el caso de que usted se separe de otros miembros de su familia.
Asegúrese de que sus hijos saben qué hacer si ellos se pierden en una ciudad desconocida, especialmente en un país extranjero. Algunos expertos aconsejan dar a los niños un collar o tarjeta, con su dirección y número de teléfono mientras está en el extranjero, la cual deben mantener todo el tiempo. No incluya, sin embargo, información sobre sus nombres.
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