Fumar puede aumentar el riesgo de pérdida de deseo sexual en las mujeres
Agencias a martes 27 de febrero de 2007
El consumo de tabaco «provoca arterosclerosis, lo que conlleva una disminución del flujo sanguíneo, que en la mujer significa riesgo de sequedad vaginal y artrofia genital». Estos factores, según el doctor Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Mecina de la Mujer, aceleran y agravan de una manera importante «la falta de deseo sexual en la mujer o transtorno del deseo sexual hipoactivo». Esta actitud frente al sexo constituye «la patología de la sexualidad más frecuente en la mujer, la que más emperora su calidad de vida y sobre la que más consultan al ginecólogo», aseguró el doctor.
Según estudios estadounidenses, un 33% de mujeres de entre 18 y 59 años sufren una disminución del deseo sexual. Este transtorno puede tener un origen psicológico, hormonal o puede ser una combinación de ambos. Según la doctora Charo Castaño, psicóloga- sexóloga de la Unidad de Disfunción Sexual del Instituto Palacios, «la falta de deseo sexual en la mujer es una de las disfunciones más frecuentes en las consultas de ginecología y sexología y, precisamente, el llamado trastorno del deseo sexual hipoactivo acarrea en la mujer más ansiedad que los trastornos relacionados únicamente con el orgasmo».
La disminución del deseo sexual está altamente relacionada con las alteraciones hormonales de la mujer, por ello, los años anteriores a la menopausia, durante la misma o con la menopausia quirúrgica se puede procucir una caída del apetito sexual que en ocasiones puede ser tratado con fármacos. Sin embargo, las hormonas no son las únicas responsables de ello ya que también hay mujeres jóvenes que lo sufren, debido en muchos casos a una mala información o una mala adaptación al medio.
Factores psicológicos de pareja e individuales
La falta de deseo sexual puede producirse tanto por factores psicológicos individuales como de pareja. En cuanto a los individuales, desatacan «los estados depresivos, la ansiedad y la angustia», que en «muchísimos casos encubre una depresión», aseguró la doctora Castaño. Por otra parte, entre las causas atribuibles a la pareja subraya las diferencias en los valores, el sentimiento de tarea u obligación ante el sexo, la saturación sexual, la preocupación de los hombres a estar a la altura y la frustración orgásmica de la mujer. En cualquier caso, la doctora Castaño, señaló que a la hora de valorar el problema hay que saber distinguir entre lo que es «una pérdida de deseo o simplemente un desequilibrio entre los dos miembros de la pareja, cuando uno quiere más que el otro».
«Esto es muy frecuente cuando se empieza y aún no están bien corrdinados o después de muchos años de convivencia, cuando alguno de los dos presente algún tipo de disfunción sexual. Hay que tener en cuneta que el primer sitio donde se reflejan los problemas de pareja es en el sexo», señaló Charo Castaño.
Tabaquismo femenino
Además de aumentar el riesgo de falta de deseo sexual en la mujer, el tabco ha contribuido a que la mujer está sufriendo desde hace años, enfermedades habitualmente destinadas a hombres, como el cáncer de pulmón o los eventos cardiovasculares. Sin embargo, el miedo a subir de peso, la falta de conciencia de riesgo y el convencimiento de que los cigarrilllos 'light'nson menos dañinos, animan a la mujer a seguir fumando dificultan su abandono.
La doctora Maria Ángeles Planchuelo, presidenta de la Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo, señaló que durante la adolescencia femenina «las chicas son especialmente proclives a comenzar a a fumar si tiene una madre que lo hace, aunque, paradójicamente, las adolescentes son menos influenciables por el grupo de amigos que los chicos, «aunque empiecen a fumar antes y más cantidad».<fontseparar></fontseparar>
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