Se tiende a definir a las personas por su orientación sexual, es decir, la orientación de su deseo erótico, cuando se desea a personas de distinto sexo se dice que se es heterosexual y cuando son personas del mismo sexo, homosexuales. Con mucha frecuencia confundimos la orientación sexual con la identidad sexual, sexos solo hay dos sexos, mujeres y hombres.
Es cierto que puede haber estados intersexuales, pero esto se da en muy pocos casos. Sin embargo, es dudoso que se pueda definir a alguien por su orientación sexual, es un elemento importante, importante para su sexualidad, para sus vivencias sexuales, pero al igual que hay muchas cosas de nuestros deseos por las que no se nos identifica, es posible que el sexo de las personas que nos atraen no sea tan importante como a veces tendemos a pensar.
De hecho, aunque se han hecho estudios en los que se afirma que la orientación sexual viene determinada por la etapa embrionaria, a causa de distintos estímulos o cambios hormonales, y que de hecho hay diferencias en estructuras cerebrales, hay que tomar con precaución estos estudios y por el momento pensar que al menos hay un porcentaje de sujetos en los que la orientación sexual, y debemos decir, heterosexual y homosexual, viene determinada de forma congénita.
Cada vez estudiamos más acerca de los factores que influyen y que determinan nuestra vida sexual y en este sentido son necesarias y bienvenidas todas las investigaciones, sin olvidar que en la sexualidad lo importante es lo que uno siente y como administra su erótica, sus deseos y relaciones sexuales. Las lesiones producidas en las capas sensibles del ojo por la radiación ultravioleta.
La homosexualidad ha sido en muchas sociedades considerada, según los tiempos como un pecado, como un delito o como una enfermedad, en ese sentido también ha ocurrido con esta persecución de la orientación sexual como con otras prácticas heterosexuales, ya que quizás lo que hubiera detrás no era más que un modelo reproductivista de la sexualidad.
Se puede comprender este fenómeno dentro de la historia de la moral sexual cultural. Pero no se puede olvidar lo terrible de la represión que se ha ejercido sobre la homosexualidad. En cierta forma los movimientos de gays y lesbianas han sido una respuesta estructurada frente a la represión y apartamiento social que ha sufrido la homosexualidad.
Quizás el mayor impulso vino dado por el mismo feminismo que reivindicaba un lugar de igualdad para la mujer. Muy lentamente se va avanzando hacia modelos sociales más civilizados y con mayores cotas de libertad sexual.
Sorprendentemente la homosexualidad no sale del catálogo de enfermedades mentales hasta en el año 1974 (Manual diagnóstico estadístico DSM, de la asociación psiquiátrica americana). ¿Existen tipos de homosexualidad? Hay grupos que se reunen o se sienten identificados por gustos comunes, hay distintas clasificaciones según el tipo de vida que lleven como es la de Bell y Weinberg, que distinguen los que tienen pareja cerrada, abierta, disfuncionales, funcionales, asexuales y casados. Las clasificaiones según los hábitos o las conductas no nos parecen de gran interés. Hirschfield en el siglo XIX y Kinsey en el XX usaron una clasificación quizás más útil y coherente con lo dicho acerca de que nos diferenciamos preferentemente en un modo u otro. También es utilizada por el padre de la sexología española postfranquista, el Dr Efigenio Amezúa, que a su vez es quien ha elaborado la "Teoría de los sexos" en la que se fundamenta parte de las ideas vertidas en esta página. En esta clasificación se establece una escala de 0-6 en la que se agruparon las personas según hubieran tenido experiencias homosexuales, de forma que 0 serían personas sin ninguna experiencia homosexual y 6 sin ninguna experiencia heterosexual, los grados intermedios, especialmente el 1 y el 5 serían más frecuentes.
En distintos estudios es recurrente el dato de que la población que con orientación homosexual puede estar en torno al 7-8%, aunque esto depende mucho de las zonas.