Las lesiones producidas en las capas sensibles del ojo por la radiación ultravioleta.
El tratamiento, que deberá realizarle el médico, consiste en mantener los ojos cubiertos, mediante un parche o vendaje, durante 12 a 24 horas, compresas frías y analgésicos potentes, como la codeína, para el dolor. Conviene que acuda a un médico para el mismo. Si el dolor continuara después de 24 horas, es conveniente que consulte con un oftalmólogo.
La fotorretinitis es de aparición súbita, tras un
período de exposición más o menos prolongado, en el que el único signo de que estamos recibiendo una radiación nociva es el reflejo automático de entornar los ojos, que no hay que achacar equivocadamente a las condiciones ambientales (viento).
Una vez desarrollada, aparece
fotofobia intensa (dolor a la luz), inyección
conjuntival (se ponen los ojos rojos) y dolor intenso de ojos.
La mejor protección contra ella es el empleo de gafas de materiales absorbentes de los rayos ultravioletas, o de cristales polarizados, que reducen a la mitad las radiaciones recibidas.
Como ya se ha comentado, las gafas deberán ser de material irrompible o, preferiblemente plástico, para evitar las lesiones oculares en caso de rotura.
En caso de darnos cuenta de que estamos entornando los ojos involuntariamente, deberemos buscar cobijo. La retina tarda un cierto tiempo en recuperarse de las lesiones producidas por los rayos ultravioletas, por lo que no deberemos reiniciar la exposición sin medidas de protección adecuadas, pese a que se nos haya pasado el cierre reflejo de los párpados (los párpados protegen parcialmente contra los rayos ultravioletas, no completamente. Cerrar los ojos sólo proporciona una protección parcial).
Las radiaciones ultravioletas son muy nocivas para la retina, capa sensible a la luz de los ojos, y la exposición excesiva a la misma puede provocar irritaciones muy importantes y dolorosas de los ojos, e incluso la ceguera, temporal o definitiva.
La nieve es un medio muy reflectante, que reemite la mayor parte de la radiación solar recibida, por lo que las dosis que recibimos de rayos ultravioletas son mucho más importantes que en cualquier otro medio.
Además, contra mayor es la altura, menor es la capa de aire que nos protege de las mismas, por lo que estas son más intensas.