La definición clínica es "inflamación crónica de las vías bronquiales que causa
tos y la producción de esputo purulento durante, al menos, tres meses al año durante más de dos años consecutivos".
Va asociado comúnmente al tabaquismo.
Según el estado del paciente se realizarán con mayor o menor frecuencia pero, al menos, cada año antes de comenzar la temporada de las infecciones respiratorias (usualmente el otoño o invierno), y es conveniente repetirla tras su finalización.
Comprenderán, como mínimo:
- Anamnesis (incidencias habidas desde la última revisión, haciendo hincapié en infecciones respiratorias padecidas y la presencia de tos productiva)
- Peso.
- Auscultación pulmonar y cardiaca.
- Tensión arterial.
- Analítica de sangre:
- Hemograma.
- Recuento y fórmula leucocitaria.
- Electrocardiograma.
- Espirometría
- De flujo
- Completa (La primera vez y al menos cada cinco años, o tras empeoramientos manifiestos).
- Radiografías de tórax
- La primera vez y al menos cada cinco años, o tras empeoramientos o infecciones manifiestos.
Evite los factores comentados:
- No fume, ni deje fumar en su cercanía, salvo en espacios abiertos.
- Evite, en lo posible la contaminación (y contaminar).
- Emplee siempre los equipos de protección individual o colectiva en su lugar de trabajo.
- Busque atención médica ante cualquier bronquitis (tos con porducción de esputo abundante) con fiebre.
Vea el apartado previo.
La
bronquitis crónica es una
inflamación crónica, producida generalmente por la exposición a irritantes (con una predisposición genética). Los más frecuentes son:
- El tabaquismo.
- La contaminación atmosférica.
- Ocupacional: más frecuente en mujeres expuestas al polvo o a gases nocivos.
- Repetidos ataques de bronquitis agudas.
- Fumadores pasivos.